Coils de platino
Espirales finísimas de platino de 0.010″ a 0.020″ que se introducen por el microcatéter y adoptan forma tridimensional dentro del saco aneurismático.
La embolización endovascular es una técnica mínimamente invasiva que permite tratar aneurismas, malformaciones arteriovenosas, fístulas durales y carótido-cavernosas, hematomas subdurales crónicos y tumores cerebrales a través de un catéter introducido por la ingle o la muñeca — sin craneotomía, sin bisturí en el cuero cabelludo.

La embolización endovascular es una técnica neurovascular intervencionista que ocluye de forma selectiva un vaso sanguíneo o una lesión vascular del cerebro depositando un material embolizante a través de un microcatéter navegado desde una arteria periférica (femoral o radial) hasta la circulación intracraneal.
El principio físico es simple: detener el flujo sanguíneo en el vaso anormal sin afectar la circulación cerebral sana adyacente. Para lograrlo, el operador usa una combinación de fluoroscopia digital biplano, microcatéteres dirigibles, microguías y un arsenal de materiales embolizantes adaptados a cada patología.
La técnica nació en los años 70 con Serbinenko en Moscú (balones desprendibles para fístulas carótido-cavernosas), se consolidó en los 90 con la llegada de los coils Guglielmi para aneurismas, y desde 2010 ha incorporado los stents flow-diverter y los líquidos embolizantes Onyx y NBCA que hoy permiten tratar lesiones antes consideradas inoperables.
La embolización no es un tratamiento — es una plataforma técnica con la que el neurocirujano endovascular resuelve seis patologías cerebrovasculares distintas.
La embolización endovascular es transversal — la misma plataforma de catéteres y materiales se adapta a cada patología cambiando el agente embolizante usado y la estrategia de despliegue.
Relleno del saco con coils de platino, stent asistido o desviación de flujo con flow-diverter para prevenir o tratar la ruptura.
Ver tratamiento →Embolización con Onyx o NBCA pedículo por pedículo para reducir el nido antes de cirugía o radiocirugía.
Ver tratamiento →Embolización transarterial o transvenosa con Onyx para cerrar la comunicación anómala entre arterias durales y senos venosos.
Ver tratamiento →Oclusión con balones desprendibles, coils o stent cubierto. La técnica original que dio origen a toda la neurorradiología intervencionista.
Ver tratamiento →Embolización de la arteria meníngea media con partículas o Onyx — corta la irrigación de la membrana y evita recurrencia tras drenaje.
Ver tratamiento →Embolización prequirúrgica con partículas (PVA, microesferas) para reducir el sangrado durante la resección quirúrgica de meningiomas y otros tumores.
Ver tratamiento →No existe un material universal. Cada patología exige propiedades físicas distintas — densidad, viscosidad, capacidad de penetración, durabilidad. El operador selecciona el agente según anatomía, hemodinamia y objetivo del tratamiento.
Espirales finísimas de platino de 0.010″ a 0.020″ que se introducen por el microcatéter y adoptan forma tridimensional dentro del saco aneurismático.
Stents tubulares de malla muy densa (Pipeline, Surpass, FRED, Silk) que se despliegan en la arteria portadora para redirigir el flujo lejos del saco.
Microesferas calibradas de alcohol polivinílico (PVA), tris-acryl gelatin o hidrogel, en tamaños de 45 µm a 1200 µm. Se infunden suspendidas en contraste yodado.
N-butil-cianoacrilato — pegamento líquido que polimeriza al contacto con la sangre (medio iónico), formando un molde sólido permanente del vaso.
Copolímero de alcohol etilen-vinílico (EVOH) disuelto en dimetilsulfóxido (DMSO) con tantalio micronizado. Precipita lentamente al contacto con la sangre formando una masa cohesiva controlable.
Microbalones de látex o silicón inflables y desprendibles. Tecnología fundadora de la neurorradiología intervencionista (Serbinenko, 1971).
El procedimiento sigue siempre la misma secuencia técnica, sea cual sea la patología. Lo que cambia es el material embolizante que se despliega en la fase 4.
// Sala de hemodinamia biplano · fluoroscopia digitalMicro-punción femoral común (2 mm en ingle) o radial (en muñeca). Colocación de introductor vascular. Sedación + anestesia local o general según caso.
5-10 MINCatéter guía hasta carótida interna, arteria vertebral o vasos durales según patología. Angiografía diagnóstica de los cuatro vasos cerebrales.
15-25 MINNavegación coaxial con microcatéter y microguía bajo fluoroscopia biplano hasta el sitio exacto de la lesión — saco aneurismático, nido de MAV, pedículo nutricio o arteria meníngea media.
15-40 MINLiberación controlada del agente embolizante (coils, stent, Onyx, NBCA, partículas o balón) según patología. Controles angiográficos intermedios.
20-120 MINAngiografía final que confirma oclusión completa y permeabilidad de vasos sanos adyacentes. Retiro del sistema. Compresión femoral o dispositivo de cierre vascular.
10-15 MINLa elección entre sedación o anestesia general depende del nivel de inmovilidad requerido durante la microcateterización y del riesgo del paciente.
Paciente despierto-sedado. Anestesia local en sitio de punción. Permite valoración neurológica continua durante el procedimiento.
Inmovilidad absoluta para inyección prolongada de Onyx. Control respiratorio. Reducción del riesgo de movimientos involuntarios.
General intubada en la mayoría. Coordinación con neuroanestesiología y unidad de cuidados intensivos neurológicos post-procedimiento.
Aneurisma simple con coils: 60-90 min · MAV con Onyx: 2-4 h · HSD por MMA: 60-90 min · Tumor prequirúrgico: 90-120 min.
No es solo "menos invasivo" — es una transformación de los desenlaces clínicos. Estudios como ISAT, ARUBA y EMBOLISE han documentado ventajas reproducibles.
Punción de 2 mm en ingle o muñeca contra apertura de 10-15 cm en cuero cabelludo + ostectomía. Sin manipulación directa del parénquima cerebral.
Permite tratar lesiones en circulación posterior, basilar, paraclinoideas y profundas que serían inaccesibles o de alto riesgo por cirugía abierta.
Alta hospitalaria en 24-72 h vs 5-10 días post-craneotomía. Reincorporación a vida cotidiana en 1-2 semanas vs 6-8 semanas.
Sin herida craneal, sin material implantado bajo cuero cabelludo. Tasa de infección de sitio de punción menor a 0.1%.
Gran parte de procedimientos electivos se realizan bajo sedación, evitando riesgos asociados a anestesia general prolongada.
Si la oclusión es parcial, el procedimiento puede repetirse en sesiones sucesivas — algo imposible con cirugía abierta de aneurismas.
El curso post-procedimiento depende de la patología tratada, pero comparte una misma estructura temporal.
Miembro inferior extendido si acceso femoral. Vigilancia de pulsos pedios, hematoma local y signos neurológicos. Hidratación intravenosa para eliminar contraste.
Piso convencional para casos electivos · UCI neurológica para urgencias o casos complejos. Inicio o ajuste de antiagregación si se colocó stent.
Reintegración a trabajo no físico. Evitar levantamiento de peso, ejercicio intenso y maniobras de Valsalva. Conducción autorizada tras valoración.
Angiografía o angio-RM para confirmar oclusión completa y permeabilidad de vasos sanos. Seguimiento a 1, 3 y 5 años según patología.
La embolización endovascular es operador-dependiente: dos profesionales con los mismos materiales pueden obtener resultados muy distintos. La curva de aprendizaje técnica es de cientos de procedimientos antes de manejar con seguridad líquidos embolizantes complejos como Onyx en MAV.
Subespecialidad de Terapia Endovascular Neurológica completada en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez — la institución de referencia nacional para esta subespecialidad (2020-2022).
Neurocirugía + Terapia Endovascular Neurológica certificadas por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica. Cédulas 12025876 y 420735.
Primer autor del artículo 2022 sobre embolización de MAV cerebrales y del artículo 2025 sobre embolización de fístula arteriovenosa dural. Ver en publicaciones.
Certificación 2022 en técnica de abordaje radial (por la muñeca) — alternativa al acceso femoral, con menos hematoma, deambulación inmediata y mayor confort para el paciente.
Es una técnica mínimamente invasiva en la que, a través de un catéter introducido por la arteria femoral o radial, se navega hasta un vaso sanguíneo cerebral y se deposita un material que ocluye selectivamente esa zona — coils metálicos, partículas, líquidos embolizantes (NBCA u Onyx), stents o balones. Permite tratar aneurismas, MAV, fístulas, hematomas subdurales y tumores sin necesidad de abrir el cráneo.
No. La indicación depende de la patología, la anatomía del vaso afectado, el estado clínico, la función renal (por el contraste yodado) y la tolerancia a antiagregantes plaquetarios. Hay casos donde la cirugía abierta es la mejor opción. El Dr. Pelayo valora cada caso con angiografía y estudios complementarios antes de decidir.
Varía según el material usado (coils, flow-diverter, Onyx, NBCA), el hospital y la duración. La mayoría de seguros de gastos médicos mayores cubren la embolización con indicación documentada. En ISSSTE Regional Puebla está disponible sin costo para derechohabientes. El Dr. Pelayo entrega cotización detallada por hospital tras valoración.
No. Se realiza bajo sedación más anestesia local en el sitio de punción, o anestesia general en casos complejos. El paciente no siente dolor durante el procedimiento. Después puede haber molestia leve en el sitio de punción que cede con analgésicos comunes en 24-48 horas.
Ambas son técnicas endovasculares pero opuestas en su objetivo. La embolización ocluye un vaso o lesión vascular (aneurisma, MAV, fístula, tumor) depositando material. La trombectomía mecánica extrae un coágulo que está obstruyendo una arteria cerebral en un infarto isquémico agudo. Una cierra, la otra abre.
Sí. La embolización se guía por fluoroscopia digital (rayos X en tiempo real). En manos experimentadas y con equipos modernos biplano, la dosis se mantiene en niveles seguros aplicando principios ALARA. El riesgo radiológico es muy inferior al beneficio del tratamiento en patologías graves como aneurismas o MAV.
Aneurismas, fístulas carótido-cavernosas y embolización de arteria meníngea media para HSD generalmente requieren una sola sesión. Las malformaciones arteriovenosas cerebrales complejas suelen requerir 2 a 4 sesiones espaciadas en semanas o meses, embolizando un pedículo nutricio en cada una para reducir tamaño antes de cirugía o radiocirugía complementaria.
Muy duraderos cuando la oclusión es completa. En aneurismas tratados con flow-diverter, la oclusión a 12 meses supera el 85-90%. En MAV y fístulas embolizadas con Onyx, la oclusión definitiva con un solo procedimiento es frecuente. Se hace seguimiento angiográfico a los 6-12 meses para confirmar resultado.
La embolización es una de las dos grandes plataformas de la terapia endovascular neurológica. La otra es la trombectomía mecánica — y juntas cubren el espectro completo de patología cerebrovascular tratable por catéter.
Agenda una valoración con el Dr. Mallyolo Pelayo. Revisará tus estudios (angio-TAC, angio-RM o angiografía), te explicará en lenguaje claro qué patología tienes, qué material embolizante sería el más adecuado y cómo se realizaría el procedimiento. Si el caso no requiere embolización, te lo dirá igual.
Dr. Mallyolo Eliezer Pelayo Salazar
Torres Médicas San Manuel · Torre 3 · Consultorio 232
Boulevard 14 Sur 4302 · San Manuel · Puebla · C.P. 72530
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